Mi padre nació (09/12/1935) hace 78 años y falleció ayer martes 18 de febrero sobre las 21:30.
El sábado fue un día inusualmente caluroso. Mi padre disfrutó un montón del paseo que dio en silla de ruedas. Estaba feliz. Era sencillo y bastante agradecido.
El día de antes me llamo porque le dolía bastante la cadera por motivos varios… Dolor.
Como iba contando tomó la merienda como siempre y se sentó en el sillón…
Se puso a temblar, llamamos al medico y se lo llevó la ambulancia…
Estaremos en el tanatorio de los Naranjos en la calle Serreria, todo el día de hoy y el jueves la misa a las 11. De ahí nos iremos a enterrarlo a La Llosa de Ranes.
Tengo que decir que dada mi situación personal llevaba varios días pensando en escribir sobre el dolor y el sufrimiento tanto en enfermos como los cuidadores, la mayoría de las veces familiares.
Hace unos años, precisamente cuando conocí a M Carmen, la mujer con la que comparto la vida, nos conocimos en un curso que daba un excelente psicologo y amigo sobre «Como afrontar el duelo». No sabía que iba a ser algo tan importante.
Como sabéis mi padre esta sufriendo una larga enfermedad que cada semana se está complicando. Por lo que estamos sufriendo con el dolor que esta pasando mi padre. No solamente es ver el deterioro físico y cognitivo… Es un ser querido que poco a poco va apagadose. También duele ver como mi madre va haciéndose a la idea que dentro de poco no estará acompañada por su marido, compañero…
Cada uno afronta la situación de una manera. Es duro.
El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional.
Siempre he pensado que la vida no era trabajo y /o estudio.
Cuando estaba haciendo la Diplomatura de trabajo Social dedicaba mucho más de mi tiempo libre primero a «Manantial». Un centro para menores en situación de riesgo y exclusión de Burjassot, lo que antes se conocía como las 613 viviendas. Después me fui con mis amigos al grupo Scout «Iter» del barrio de Nazaret.
Allí pase varios años, fue una experiencia divertida y enriquecedora.
También cuando empece a trabajar como educador en un centro de menores continué vinculado a los Scouts.
Hasta enero del 2006 estuve ejerciendo mi labor de monitor.
Como dije cuando finalice «había llegado el tiempo de cambiar». Fue una buena decisión ya que ese mismo año conocí a mi mujer…
Otro día os contaré otras actividades que me parecen interesantes.
Hace unos días desde una web amiga se hablaba de la vida.
En el Facebook lance esta reflexión, obtuve muchas y variadas respuestas.
«En relación al complicado tema de la interrupción voluntaria del embarazo (aborto) entiendo que si hubiera unas condiciones soci-economicas mejores mucha gente no se lo plantearía. También me refiero a ayudas de todo tipo para favorecer la natalidad. Por otra parte, si «hacer el amor» es una decisión madura, compartida y deseada no entiendo por que las consecuencias de ese acto solo es decisión de una parte en caso de no querer continuar con el embarazo. Creo que el derecho a vivir esta por encima de otros derechos, ya que sin vida no hay nada».
Quiero unirme a la celebración del Día Mundial de la no violencia y la Paz, siendo consciente de que los valores y el respeto construyen hacia una sociedad más humana.
A pesar de todo hay que mantener la alegría interior… por salud mental y porque nada tiene que hacernos desfallecer.
Alegría revolucionaria
Al fin y al cabo la Vida es Bella.
Nadie dijo que fuera a ser fácil.
Es sorprendente en el circo, como las piruetas más dificiles y complicadas se hacen como si nada.
Detras hay muchas horas de trabajo, sacrificio y esfuerzo. Hasta lograr la casi perfección.
DEFENSA DE LA ALEGRÍA
a trini
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría